Trufa es el nombre que le colocamos a los bombones de forma esférica y rellenos con una crema muy suave y delicada.
Todas las trufas están hechas a base de ganache que es una crema, elaborada con chocolate, crema de leche y mantequilla básicamente. Pero como todo en la cocina, podemos quitar cantidades y añadir ingredientes a nuestro gusto.
Para lograr un buen ganache lo que tenemos que hacer es derretir el chocolate con la crema de leche, bien calientes y lograr una mezcla homogénea donde añadimos la mantequilla para dar brillo y un toque de sabor especial. ¿Qué obtenemos? Una mezcla suave y de muy rápida disolución en el paladar.
Existen diferentes maneras de elaborar una ganache. Por ejemplo, tenemos el método francés (el más usado) que consiste en picar muy finamente el chocolate y unirlo con la crema bien caliente e inmediatamente después añadirle la mantequilla.
También existe otro método en el que chocolate derretido se une con la crema a la misma temperatura.
Ambos son mezclas ligeras mientras se encuentren templadas, por eso mismo necesitamos refrigerarlas antes de usar.
Un proceso de elaboración sencillo que aprendí del Chef Regis Ferey que fue uno de mis profesores de pastelería (¡un maestro!), es la siguiente: Derretir el chocolate y dejar que alcance una temperatura de no más de
¡Simplemente deliciosas!

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